La primera pista llegó en 1905 cuando Einstein desarrolló la teoría de la relatividad especial. Desde entonces, los físicos han comprobado que, al menos en teoría, podrían existir otras dimensiones además de nuestras tres habituales (longitud, anchura y altura). En general, cuando hablamos de una cuarta dimensión se considera el espacio-tiempo, pero las últimas investigaciones en la materia profundizan en algo diferente.
Qué es y dónde está la cuarta dimensión
Nuestro cerebro, advierten los científicos, podría ser incapaz de percibir esta dimensión (y las posibles otras aún). Matemáticamente podemos describirla, pero podríamos no experimentarla nunca en el mundo físico.
Dos equipos de investigación separados, uno en los Estados Unidos y otro en Europa, han llevado a cabo dos experimentos (diferentes solo en la práctica pero conceptualmente iguales) buscando evidencias matemáticas de tal dimensión.
Los experimentos se basan en el efecto Hall: se tiene un conductor eléctrico, por ejemplo, una hoja de metal o un hilo, a través del cual pasa la corriente eléctrica. Los electrones se mueven en una dirección. Si se coloca un campo magnético perpendicular al flujo, los electrones son desviados.

Si el material está a temperaturas muy bajas, cercanas al cero absoluto, la interacción entre corriente y campo magnético crea una diferencia de potencial que cambia de manera discreta (es decir, haciendo “saltos” de un valor a otro) en lugar de de manera continua. Fórmulas en mano, la medición de estos cambios en el voltaje debería ser posible en una dimensión espacial adicional, la cuarta, no accesible a los experimentadores.
Los equipos de investigación utilizaron átomos ultrafríos y haces láser cruzados, permitiéndoles “ver” las consecuencias del efecto Hall cuántico en una cuarta dimensión espacial. O mejor dicho, para ser más precisos: los dos experimentos mostraron cuáles serían los efectos medibles del efecto Hall cuántico si ocurriera en un mundo de cuatro dimensiones.
“El resultado final del experimento”, explican desde el equipo europeo “es una simulación de un sistema que se mueve en una cuarta dimensión espacial. Es como si hubiéramos transformado, virtualmente, un sistema de dos dimensiones en un sistema de cuatro dimensiones”.
Los experimentos en definitiva han demostrado matemáticamente que existe una cuarta dimensión, aunque no es visible en nuestro mundo.
Para finalizar, les señalamos este video con Carl Sagan que explica la cuarta dimensión de manera realmente “sencilla”:






